Rotura de la cadena de frío: cuánto tiempo, y qué hacer
Una rotura de la cadena de frío es cualquier periodo durante el cual un alimento refrigerado o congelado, o un producto sanitario termosensible, se encuentra fuera del rango de temperatura en el que debe conservarse: frigorífico averiado, puerta abierta, entrega que espera en el muelle, vacuna olvidada en el mostrador. Ningún reglamento fija una duración a partir de la cual es grave; el Reglamento (CE) n.º 852/2004 tolera periodos limitados fuera de control, siempre que no resulte ningún riesgo para la salud. Lo que decide es la temperatura alcanzada y el tiempo que duró, para ese producto; y la única manera de saberlo es haberlo medido.
La alerta llega durante la avería, no a la mañana siguiente.
Un KelvinTag en cada equipo registra en continuo y avisa en cuanto se sale del rango, noches y fines de semana incluidos. Cuando hay que decidir el destino de un lote, la curva da los dos hechos que cuentan: la temperatura alcanzada y la duración exacta.
Cuánto tiempo: lo que dicen los textos, y lo que decide
El Reglamento (CE) n.º 852/2004, anexo II, capítulo IX, dice que la cadena de frío no debe interrumpirse, y admite después periodos limitados fuera del control de temperatura por necesidades de la manipulación, siempre que no resulte ningún riesgo para la salud. No dice cuánto tiempo: el operador debe justificarlo, producto por producto, en su plan de autocontrol. Para los ultracongelados en transporte y almacenamiento, el Reglamento (CE) n.º 37/2005 exige el registro de la temperatura del aire, precisamente para que esa justificación se apoye en una medida.
Dos hechos deciden, pues, y ninguno se adivina: hasta dónde subió la temperatura, y durante cuánto tiempo. Un armario lleno con la puerta cerrada y uno vacío con la puerta abierta no pasaron la misma noche. Sin registro, la duración se cuenta desde la última lectura conforme, a menudo la víspera por la noche, y la decisión prudente es desechar. Con él, se cuenta desde el minuto en que la curva salió del rango.
Frigorífico o cámara averiados: los cinco gestos de la primera hora
- 1
Mantener la puerta cerrada
Un equipo lleno y cerrado se calienta despacio; cada apertura para comprobar acelera lo que se teme. Un termómetro dentro, o el registrador, dice qué pasa sin abrir.
- 2
Fijar la hora de inicio
La hora de la constatación no es la hora de la avería. Sin registro, la duración se cuenta con prudencia desde la última lectura conforme; con él, la curva da el minuto en que empezó la desviación, a menudo mucho más tarde.
- 3
Trasladar, los más sensibles primero
A un equipo que mantenga su rango: carne picada y preparados antes que los alimentos que toleran +8 °C; congelados a un congelador, nunca a un frigorífico. Lo que no se puede trasladar se queda con la puerta cerrada.
- 4
Llamar al frigorista, con la curva
Una avería franca, una puerta que se quedó abierta, un desescarche que no se recuperó y un condensador sucio no se reparan igual. El historial de temperatura orienta el diagnóstico antes del desplazamiento.
- 5
Decidir lote a lote, y anotarlo
Temperatura alcanzada, duración, naturaleza del producto: tres hechos, una decisión por lote, anotada con la hora en la hoja de acciones correctivas. Ese documento, y no la ausencia de incidentes, es lo que lee una inspección.
Vacuna fuera del frigorífico: lo que la farmacia puede decidir, y lo que debe registrar
Las vacunas y los medicamentos termosensibles se conservan entre +2 y +8 °C, un rango más estrecho que el frío alimentario y sin su tolerancia. Cuánto tiempo soporta una vacuna salir de él depende de la vacuna: cada fabricante publica los datos de estabilidad de su producto fuera de rango, recogidos en su ficha técnica, y esa fuente, con la agencia del medicamento, es la que responde, no esta página. Lo que debe hacer la farmacia, en cambio, no depende del producto: poner las dosis en cuarentena sin desecharlas, anotar la temperatura máxima alcanzada y la duración exacta de la exposición, y consultar al fabricante o al mayorista con esas dos cifras. Un registrador en el frigorífico farmacéutico las da al minuto; una lectura de mañana y tarde no da ninguna, y el fabricante responderá con prudencia.
Antes de la avería: cuatro señales que muestra la curva y el termómetro no ve
La mayoría de las averías de frío empiezan con una deriva lenta, no con una parada brusca. Cada componente de un grupo frigorífico envejece a su manera y deja una firma en la temperatura a lo largo de los días. Una lectura de mañana y tarde ve un valor; una curva continua ve una tendencia. El seguimiento revela síntomas y orienta al frigorista; no sustituye su diagnóstico, y una rotura mecánica brusca sigue siendo posible.
| Lo que muestra la curva | Lo que suele delatar |
|---|---|
| La línea de base sube unas décimas durante varios días | Fuga lenta de refrigerante, condensador sucio, compresor fatigado |
| La recuperación se alarga tras cada apertura o desescarche | Pérdida de capacidad: refrigerante, condensador, ventilador |
| Los ciclos se acercan o se vuelven erráticos | Junta de puerta, regulador, ciclos cortos del compresor |
| El patrón de desescarche cambia: ausente, demasiado profundo, retorno lento | Resistencia o reloj de desescarche defectuoso, evaporador que se congela |
Fuentes
- Reglamento (CE) n.º 852/2004, anexo II, capítulo IX, punto 5 - la cadena de frío no debe interrumpirse; se permiten periodos limitados fuera del control de temperatura por necesidades de la manipulación, siempre que no resulte ningún riesgo para la salud. No figura ninguna duración.
- Reglamento (CE) n.º 37/2005 - ultracongelados en transporte y almacenamiento: registro de la temperatura del aire, registros fechados conservados al menos un año.
- Orden francesa de 21 de diciembre de 2009, anexo I - las temperaturas máximas de conservación por categoría, recogidas en la página de temperaturas de conservación.
- Ficha técnica y fabricante de cada vacuna; agencia del medicamento - la estabilidad fuera de rango de un producto sanitario es propia de ese producto; la respuesta a «cuánto tiempo» está ahí, no aquí.
Preguntas frecuentes
Ningún texto da una duración. El Reglamento (CE) n.º 852/2004 tolera periodos limitados fuera del control de temperatura, por necesidades de la manipulación, siempre que no resulte ningún riesgo para la salud: el operador tiene que justificarlo. Lo que decide es el par duración y temperatura alcanzada, producto por producto: un alimento muy perecedero que subió a +10 °C durante una hora y un producto congelado que pasó una noche a -15 °C no plantean la misma pregunta. Sin medida no se conoce ninguna de las dos, y la única respuesta prudente es desechar.
Mantener la puerta cerrada: un equipo lleno y cerrado se calienta despacio. Anotar la hora de la constatación o, mejor, leer en el registrador la hora real del inicio de la desviación. Trasladar lo que se pueda a un equipo conforme, empezando por los productos más sensibles. Llamar al frigorista. Después decidir el destino de cada lote según la temperatura alcanzada y la duración, y anotar la decisión: es la hoja de acciones correctivas que prevé la hoja de registro.
Un producto descongelado se trata como un producto fresco: se consume en las condiciones y el plazo de un producto fresco y no se vuelve a congelar tal cual. Para los ultracongelados, el Reglamento (CE) n.º 37/2005 exige en transporte y almacenamiento un registro de la temperatura del aire, precisamente para saber si la mercancía salió de su rango. Una subida limitada en superficie, sin descongelación, corresponde al análisis del operador; una descongelación se ve, y se anota.
Depende de la vacuna. Cada producto tiene sus propios datos de estabilidad fuera del rango +2 a +8 °C, publicados por su fabricante y recogidos en su ficha técnica; esa fuente, con la agencia del medicamento, es la que responde, no un vendedor de sensores. Lo que debe hacer la farmacia es igual para todas: poner las dosis en cuarentena sin desecharlas, anotar la temperatura máxima alcanzada y la duración exacta de la exposición, y consultar al fabricante o al mayorista con esas dos cifras. Un registrador las da al minuto; sin él, la respuesta del fabricante será prudente.
La mayoría de las averías empiezan con una deriva lenta, no con una parada brusca. Cuatro señales se leen en una curva de temperatura continua: una línea de base que sube unas décimas durante varios días, un tiempo de recuperación que se alarga tras cada apertura o desescarche, ciclos que se acercan o se vuelven erráticos, y un patrón de desescarche que cambia. Cada una delata un componente (refrigerante, condensador, compresor, junta de puerta, regulador) y justifica una visita de mantenimiento antes de la rotura. Un termómetro leído dos veces al día no las ve.
Las dos cifras que deciden, al minuto
Temperatura alcanzada y duración de la desviación, equipo por equipo, con la alerta en el momento en que se sale del rango. Un sensor por equipo, un teléfono Android como pasarela, sin cuota.
Ver el sensor KelvinTagVer también
Los demás documentos del expediente sanitario, gratuitos para descargar o generar.
- Hoja de registro de temperaturasGenere una hoja en blanco adaptada a sus equipos de frío y a sus límites, lista para colgar en cocina.Consultar
- Plantilla de plan de autocontrolLa estructura completa - buenas prácticas de higiene, plan APPCC, trazabilidad - con sus equipos ya cumplimentados y las preguntas que responder.Consultar
- Registro de trazabilidad alimentariaRecepción de mercancías o desenvasado: un cuaderno en blanco listo para rellenar, con las columnas que espera una inspección (lote, fecha de caducidad, temperatura de recepción).Consultar
- Tabla de alérgenosPlatos × 14 alérgenos para marcar, o la lista del anexo II para exponer: el documento escrito que la normativa espera en sala.Consultar
- Plan de limpieza y desinfecciónEl plan zona por zona para completar y la ficha diaria que demuestra que se aplica.Consultar
- Temperaturas de conservaciónLa tabla de temperaturas por categoría de alimento: refrigeración, congelación, mantenimiento en caliente y productos termosensibles.Consultar
- Fecha de caducidad y consumo preferenteQué significa cada fecha, qué puede venderse o servirse una vez pasada y el artículo del Reglamento 1169/2011 que lo dice.Consultar
- El método APPCCDefinición, los siete principios del artículo 5 del Reglamento 852/2004, las doce etapas, los brotes y lo que la formación exige realmente.Consultar
- Inspección sanitaria en restaurantesQuién inspecciona, qué documentos se piden y qué puede seguir a una visita, desde el recordatorio de la normativa hasta el cierre total o parcial del local.Consultar
- Mapeo de temperaturaCuándo es obligatorio (prácticas correctas de distribución de medicamentos), el método en seis etapas y dónde colocar después la sonda de vigilancia.Consultar
- Elegir un registrador de temperaturaTermómetro, registrador autónomo o sensor conectado: lo que prueba cada uno, lo que exigen los Reglamentos 37/2005 y 852/2004 y las siete preguntas antes de comprar.Consultar
- Tabla de control de caducidadesLo que hay en stock y su fecha, para el control del día: producto, lote, caducidad o consumo preferente, ubicación, salida.Consultar
